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¿Quieres comprarte una casa en la playa? ¿Quieres tener tu propia vivienda en la costa al lado del mar, pero sin gastarte una fortuna? Lo cierto es que hay alternativas muy buenas, que aunque todavía no están extendidas en todos los países (como por ejemplo España), están poniéndose muy de moda en muchos sitios. Es el caso de las casas prefabricadas. No solo valen para la playa, sino para cualquier sitio donde tengas un terreno disponible, y es una opción que beneficia el bolsillo entre otras cosas. Sin embargo, las casas prefabricadas tienen de alguna manera una mala reputación en ciertos sitios. Es como si no fueran realmente casas y no tuvieran el nivel de una vivienda tradicional. Sin embargo, nada más lejos de la realidad. Las opciones que tienen estas casas son muchas, y las casas prefabricadas modulares son una de las ventajas más características. Podemos hacer la casa todo lo grande que queramos (o lo que permita el terreno que tenemos), simplemente añadiendo módulos a nuestra vivienda. ¿Cómo funcionan realmente estas casas y que posibilidades tienen?
El ensamblamiento de una casa prefabricada está basado en el mismo concepto que el de un coche. Igual que un coche pasa por una cadena de montaje para hacer más económico su uso para el ciudadano medio, las líneas de montaje de las casas prefabricadas reducen los costes y tiempo de construcción comparado con las casas convencionales. Este tipo de casas han evolucionado con el paso de los años y ahora las tenemos con muchas variaciones y un montón de elementos añadidos. De la misma manera que puedes añadir radio por satélite o asientos con calefacción a un vehículo, también puedes añadir canalizaciones de agua y calefacción, nuevas habitaciones y un yacuzzi a una casa modular.
Se sabe que las primeras casas prefabricadas aparecieron en Inglaterra durante el siglo 17, aunque la fabricación real no tuvo lugar hasta la “reciente” aparición de los kits de fabricación de casas, por lo que los propios usuarios podían construir sus propias casas si querían, o contratar gente para que se las construyera. Se sabe que estos kits se empezaron a comercializar en Estados Unidos en el año 1906, donde la venta de estas casas se dio bastante bien hasta los años cuarenta. Lo cierto es que estas casas prefabricadas son algo muy típico de Estados Unidos y que luego se ha extendido a Europa y otras partes del mundo. El éxito obtenido en América fue gracias sobre todo a la explosión industrial en ciertas áreas del país. La gente necesitaba construir casas para sus familias, y ha poder ser alejadas del bullicio de las fábricas y zonas industriales. Construir estas casas prefabricadas en el campo era lo ideal. Era algo rápido, económico y muy útil, por lo que el éxito fue rotundo.
Este tipo de casas no fue únicamente para aquellos que estaban buscando su primera casa o un sitio para estar mientras trabajaban en una economía creciente. Se empezaron a hacer populares entre las personas que querían tener un sitio para ir de vacaciones o tener una casa cercana a la playa en primera línea de costa. Para aquello que querían llevarse su casa con ellos de vacaciones, una variante de casa prefabricada apareció en los años veinte, donde se podía remolcar y llevar por carretera.
Desde entonces hasta nuestros días, las mejoras realizadas en este tipo de viviendas han cambiado mucho. Se han añadido muchas funciones, servicios y comodidades. La gente ya está cambiando la forma de pensar sobre este tipo de casas. En la siguiente parte del artículo veremos los tipos de casas prefabricadas que tenemos disponibles en la actualidad. Lo puedes ver pulsando aquí.
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