|
Para los antiguos marineros que surcaban las aguas, los faros representaban el tramo final – y puede que la parte más arriesgada – de un largo viaje. Para los aficionados modernos, es un monumento a la historia de la comunidad marina. De todos modos, para cualquier significado que le hayan podido dar, la estructura es algo mucho más sencillo: una torre y un faro. En una era donde diferente a la nuestra, donde no existían tecnologías ni aparatos de navegación tan avanzados, los faros servían a dos propósitos: La primera era iluminar las vías marítimas cercanas a la costa por donde los barcos tenían que entrar salir del puerto, y amenazadas por rocas, arrecifes y otros peligros. Muchos faros también incluían señales en caso de niebla, como campanas, cuernos acústicos o cañones, que avisaban con el sonido los peligros cuando había una mala visibilidad. El segundo propósito era servir de referencia a los marineros. Un faro se distinguía de los demás con unas marcas características – el juego de colores y figuras de la torre - y la forma que tenía de emitir luz.
Por ejemplo, un faro podía emitir dos destellos cada tres segundos para distinguirse de otro que emitía cuatro destellos en el mismo tiempo. Incluso hoy en día, Si los GPS fallan por algún motivo, los barcos pueden tomar como referencia un faro para encontrar un camino viable – los que se siguen manteniendo en activo en algunas regiones del mundo. Antes de que los faros se automatizaran en el siglo veinte, los faros tenían que acomodar incómodos sistemas técnicos como también personas contratadas para gestionar el faro las 24 horas del día. Aparte del sistema básico del faro, también se podía incluir en algunos casos un embarcadero con bote, viviendas para el vigilante del faro y su familia, un apartado para el sistema antiniebla y una edificación apartada para almacenar los agentes inflamables que hacían funcionar las lámparas.
No se han construido dos faros iguales. Los más antiguos usaban materiales que estaban disponibles localmente, como madera, ladrillo, piedra, hormigón, hierro y acero reforzado. Algunos faros están localizados justo al borde de la costa frente al mar, mientras que otros son construidos en arrecifes y rocas que están bien adentradas en el mar. Incluso la altura de la torre cambia de un faro a otro dependiendo del entorno en el que esté. Por ejemplo, un faro que está en lo alto de un acantilado no tiene que ser construido tan alto como uno que está en la propia orilla. También depende la región donde se han construido, ya que en algunos sitios se construyen en intervalos determinados entre si, mientras que en otros lugares no hay una distancia determinada entre los faros.
Los faros han estado entre nosotros desde el antiguo Egipto. Una de los más antiguos que se conocen fue la torre de Hércules, construida por los romanos en el norte de España un siglo antes de Cristo. Según el comercio marítimo fue expandiéndose, también lo hizo la presencia de faros en el mundo. Los primeros faros tradicionales tal como los conocemos están iluminados por un fuego hecho de madera. Según los faros proliferaron, se utilizaron lámparas potenciadas mediante cartón, aceite de ballena, keroseno y otros combustibles parecidos. Un importante invento llamado apareció en el año 1822 llamado lentes Fresnel. Usaban una serie de prismas para magnificar una pequeña cantidad de luz y reflectarla a distancias de hasta treinta kilómetros o incluso más dependiendo de la situación. Estas lentes se hicieron muy populares sobre todo en los Estados Unidos.
En 1886 la estatua de la libertas se convirtió en el primer faro funcionando con electricidad, y sirvió como faro en Nueva York durante quince años. La mayoría de los faros utilizaron electricidad después de que esta fuente de energía se expandiera por todos los sitios. Las líneas eléctricas llevaron a una serie de invenciones, incluyendo relojes de tiempo automatizados, dispositivos para reemplazar bombillas de faro y tecnologías mediante comunicación por radio, además de otros sistemas automatizados.
Los faros gestionados por personas comenzaron a ser raros a partir de los años sesenta, cuando se empezó a implementar seriamente los sistemas automatizados y los programas de modernización de faros. De hecho, no quedan muchos faros que donde existan fareros viviendo en su interior, aunque en cada país sigue existiendo este tipo de actividad. Puede que te estés preguntando como es la vida de un farero, o por lo menos, como lo era en el pasado. Veremos cuales eran las actividades de uno de estos guardianes del faro en el siguiente artículo. Para leerlo, pulsa aquí.
|