Parrot Cay es una cadena hotelera que podemos encontrar en la exclusiva y privada isla de Caicos, que tiene todo lo que puedas desear para unas vacaciones realmente diferentes a las que sueles hacer. Está localizada al norte del caribe y la podemos encontrar arropada por playas de arena y aguas sumamente tranquilas, con recursos de todo tipo para los visitantes. Combina por un lado la naturaleza – tiene unos mil acres de tierra totalmente virgen de la que hay una gran parte que forma sus playas – y por otro lado tiene todos los servicios que un recurso turístico tan especial puede dar. Piensa en esta isla en términos muy sencillos: un lugar para redescubrir esos ritmos de días largos, noches con encanto y la paz de un pequeño paraíso solo para nosotros.
Parrot Cay es un santuario a solo una hora de vuelo de Miami. La forma principal de alojarse es alquilando un chalet o casas de playa Los alojamientos guardan un estilo a la vieja usanza con un mobiliario clásico pero si sobrecargar las habitaciones en los varios sitios que tenemos para alojarnos. Una de las premisas que se han querido conservar en cada una de las localizaciones para quedarse, es mantener unas vistas ideales desde la mayoría de las estancias. Esto quiere decir que estemos donde estemos, recordaremos en todo momento que estamos en una isla de ensueño y en pleno caribe. Todas las viviendas están equipadas con todos los lujos que podemos imaginarnos, como terrazas al mar, aire acondicionado, equipo musical, de video y Fax, conexión a Internet, bar, televisiones, etc.
Los chalets están agrupados de tal forma que se encuentran a unos 5 -10 minutos del recurso principal, que ofrece a los visitantes su propia playa privada (aparte de las otras existentes), y es ideal para la gente que anda buscando todos los servicios de un hotel, en su propia vivienda y su propia playa.
Principalmente, las personas que vienen a Parrot Cay es en busca de tranquilidad y buscando un punto natural y apenas tocado por el hombre. Cuando nos acercamos a la playa, nos damos cuenta de que su fina arena y sus aguas de color turquesa según se mueve el sol, nos da una muestra de lo salvaje que está la isla, a pesar de lo construido. Algunos visitantes prefieren perderse y encontrar su propia zona de playa, otros prefieren relajarse por las inmediaciones de las instalaciones, por la piscina que une con el mar haciendo difícil saber donde acaba la piscina y empieza el océano.
Comer en Parrot Cay es una variada experiencia que mezcla la cocina asiática, la caribeña y la mediterránea, donde en varias zonas del recurso turístico podremos encontrar lo que más nos apetezca y guste. También se una a estas tres cocinas tan diferentes, una cuarta que es la de COMO Shambhala, la cual se basa en productos naturales y extractos de frutas y alimentos sanos para el cuerpo. Se intenta evitar los azúcares y los salados, buscando alternativas que hagan la comida igual de sabrosa pero sin los perjuicios que nos pueden traer ciertos ingredientes.
Las actividades que podemos realizar en la isla son variadas y están sobre todo orientadas a sus playas y aguas. Por un lado, tenemos el buceo donde hay instructores por si no sabemos manejarnos con el equipo de submarinismo. Hay muy buenas zonas con santuarios marítimos dignos de ver. Los deportes acuáticos son también muy populares donde destacan el windsurfing y la navegación con catamarán. Por otro lado, si no nos gusta tanto el agua, hay disponibles gimnasios totalmente equipados con todo tipo de aparatos.
Hay varios paquetes disponibles para visitar Parrot Cay, y varían en días y sitios dentro del recurso turístico. Para hacernos una idea, lo más barato que podemos encontrar, lo cual son 3 días, puede rondar los 2600 dólares (unos 1800 euros) para dos personas, aunque si queremos estar una semana completa nos puede salir por unos 12000 dólares (8300 euros) para dos personas. Se puede comprobar que no es exactamente barato, aunque una buena opción si tenemos un buen presupuesto para las vacaciones.
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