Pocas playas de Nueva Inglaterra pueden rivalizar con la playa de Hampton, dado el variado número de actividades y entretenimientos que proporciona esta playa para todos los amantes del océano de todas las edades. Para los que van a ir por primera vez, deben saber que esta playa está abierta gratuitamente al público, aunque el parking es de pago, y las tarifas pueden subir en temporada de verano.
Las olas de la playa de Hampton son bastante calmadas y no supone ningún peligro para los bañistas, aunque son suficientemente movidas para que bañistas de todas las edades, se lo pasen bien saltando sobre ellas o usando una tabla de surf a nivel básico. Una vez que te hayas cansado de estar en el agua y tomar el sol, todavía quedan muchísimas cosas que se pueden hacer. Todo el paseo que recorre la playa de Hampton está alineado con todas las diversiones de una playa clásica. Puedes ponerte ese tatuaje temporal o fijo que estabas pensando ponerte hace tiempo, pegarte un buen atracón de marisco en cualquiera de los locales que bordean la costa, dejar que uno de los artistas establecidos en el paseo te haga un retrato, etc.
Durante los eventos especiales, como el festival anual del marisco o su famosa competición de esculturas de arena, hay incluso más días de diversión para llenar tus días. Cuando el sol cae, la playa de Hampton se mantiene muy viva en la época de verano, con fuegos artificiales todos los Miércoles enfrente de la playa en las fiestas, las cuales son numerosas en los meses de verano, y conciertos en el escenarios de la concha del mar todos los Miércoles.
En invierno, los cuerpos bronceados desaparecen y la playa de Hampton se convierte en un pueblo fantasma. Muchos de los hoteles, pensiones, restaurantes y tiendas cierran, dado que aquí hace bastante frío en invierno. Esto no significa que no exista posibilidad de encontrar un sitio para quedarse, aunque no habrá menos donde elegir. Sin embargo, mucha gente comienza a visitar la playa de Hampton una vez acabado el invierno cuando las temperaturas empiezan a subir, aprovechando que es fuera de temporada. Esta época suele ser ideal para dar largos paseos por la playa y disfrutar de su tranquilidad y quietud.
¿Dónde me alojo?
Los hoteles y pensiones en la playa de Hampton están gestionados y operados de forma privada por sus dueños, no existiendo grandes cadenas hoteleras por la zona. Para esto último, habrá que desplazarse varios kilómetros. Esto significa que hay una notable variedad cuando hablamos de calidad, precio y servicios que ofrecen estos sitios. No hay hoteles al lado de la playa, y nos tocará dar un paseo hasta el bulevar para encontrar alojamiento, aunque se puede decir que prácticamente están al lado. Las políticas y normas en cada hotel varían de uno a otro, por lo que debes enterarte bien
Muchos hoteles dan un servicio de parking gratuito, por lo que si vas a estar algún tiempo en la zona, tiene sentido coger un hotel lo más cercano a la playa para no tener que coger el coche, y dejarlo en el hotel. Algunas opciones son el hotel Surf, el hotel Tides, el Sands o el hotel Moulton.
¿Dónde puedo ir a comer?
Al ser una zona de gran afluencia de visitantes, podemos encontrar todo tipo de locales y restaurantes ofreciendo todo tipo de comida. Como ya se ha comentado, la playa de Hampton tiene un famoso festival donde se puede probar marisco preparado de todas las formas imaginables.
Los sitios a los que acudir en verano son innumerables y es difícil poder hablar de todos ellos. Tenemos el café Boardwalk, donde podemos comer y cenar viendo los fuegos artificiales de los miércoles. En el “Purple Urchin Seaside Café” podemos encontrar el lugar ideal para comer los siete días de la semana con la familia. El restaurante SeaKetch también ofrece vistas privilegiadas de los fuegos artificiales mientras saboreamos sus platos y cócteles. Es un buen lugar para comer pizza, frituras y comida por el estilo.
El Lupo’s es un típico Bar & Grill, con muchas especialidades compuestas principalmente de marisco, costillas y pasta. Se abre todo el día por lo que podemos empezar por la mañana con un buen desayuno para tomar fuerzas. En el Ocean Wok, tenemos la opción de probar la cocina cantonesa. Si lo que nos gusta es el pollo frito y las costillas, el mejor sitio que podemos visitar es el Farr’s, el cual es famoso no solo por sus impresionantes platos, sino porque los hacen con un muy bajo de nivel de colesterol. |