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Ya estamos en verano, hace mucho calor y es el mejor momento para ir a la piscina. Por lo tanto, nos ponemos a organizar todo lo que vamos a necesitar: toallas, chanclas, gafas de sol, loción solar. ¿Hace falta llevar algo más? Lo cierto es que no es mala idea protegernos de ciertos problemas que van asociados a lugares públicos donde la gente va a bañarse. Aunque millones de personas nadan de forma segura en áreas públicas todos los años, es importante saber que ciertas enfermedades infecciosas pueden aparecer mientras nos bañamos en piscinas, parques acuáticos, lagos, fuentes en las ciudades, y por supuesto, el mar. Para ser lo más simples posibles, podemos decir que las piscinas públicas a las que solemos ir son solo gigantescas bañeras. Básicamente te está bañando con todo el mundo en el mismo entorno.
Aunque esto pueda ser una buena manera de socializar y conocer gente, es importante tomar unas buenas medidas higiénicas para prevenir o disminuir la posibilidad de coger o propagar una infección. Mientras que muchas infecciones potenciales afectan al tracto gastrointestinal y produce diarrea, las infecciones en los ojos, oídos, sistema respiratorio y piel también es posible. El cloro hace un buen trabajo matando gérmenes, pero no hace que el agua esté libre de ellos. Un número de gérmenes pueden sobrevivir con ciertos niveles de cloro durante horas o incluso días. Aparte de esto, los niveles de cloro deben ser mantenidos apropiadamente para matar estos gérmenes, y esto no es siempre así.
De hecho, las temperaturas templadas del agua en verano pueden causar que el cloro se evapore más rápidamente, haciendo que la lucha contra estos gérmenes sea más complicada. Hay buenos motivos por los que se obliga a la gente a ducharse antes de entrar en la piscina. Puede que estés pensando porque te hacen ducharte si te vas a mojar de todos modos. La razón principal es que el sudor contiene nitrógeno y amoniaco, el cual puede reaccionar con el cloro y reducir si efectividad. De hecho, la orina y los bronceadores pueden tener el mismo efecto. Cuando esto ocurre, se puede formar un olor a cloro, lo cual indica que el cloro no está haciendo lo que debe.
Hay algunas cosas que podemos hacer para disminuir la posibilidad de la contaminación por bacterias. La primera es por supuesto intentar no tragar agua. Si tienes diarrea o algún tipo de infección, no debemos meternos en el agua ya que se pueden propagar gérmenes, incluso sin tener un “accidente”. Hay que lavarse las manos con agua y jabón después de ir al servicio o al cambiar unos pañales. Esta es una forma conocida de propagar bacterias. Si ves algo extraño en la piscina, hay que decírselo al socorrista. Si hay alguien cambiando pañales cerca del agua, también se lo tenemos que comentar.
Una pobre coloración del agua nos puede dar una pista de la calidad del agua. Algunas indicaciones de que el agua puede tener un problema es espuma en la superficie, lo cual nos dice que tiene algún tipo de contaminante orgánico. El color nos dice mucho también. Si el agua tiene un tono verde, puede ser por la presencia de algas. Un color tirando a marrón nos puede indicar que puede haber un metal en el agua, lo cual puede venir del sistema de fontanería. Si estás en el mar y te quieres bañar, aconsejan no hacerlo hasta un día después de que haya una intensa lluvia, ya que el agua puede arrastrar suciedad de las calles y acabar en el mar. Esto puede elevar el grado de contaminación del agua.
Finalmente, algunos consejos para bañarnos de forma segura, son siempre nadar con alguien si lo haces en el mar. En una piscina esto no esta importante porque hay socorristas, aunque siempre es aconsejable meterse en el agua con alguien por si hay algún problema. Hay que evitar el alcohol cuando vamos a nadar. Esta substancia afecta a nuestro juicio y coordinación, y puede ser peligroso. Hay que salirse del agua si escuchamos una tormenta distante. Los rayos pueden viajar hasta diez kilómetros de donde está la tormenta, y probablemente sepas que el agua conduce la electricidad. Por este motivo, es mejor salir de la piscina. Evita las zonas donde hay carteles de aviso. Si están ahí es por algo.
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