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Los llamados “ratas de río” son personas con una amplia experiencia en los rápidos y que son contratados como guías por compañías comerciales de rafting. Son profesionales entrenados que se aseguran de que la experiencia de las personas que practican este deporte sea divertida pero también segura. Estos guías profesionales están entrenados en rescates en entornos de río con aguas muy movidas, como es el caso de los rápidos, primeros auxilios, diferentes entornos y muchos otras cosas útiles a la hora de practicar este deporte. Este guía se asegurará de que sepas como remar y te instruirá de maneras de estar a salvo en el río.
Algunos guías van dentro de las balsas mientras que otros se mantienen en sus propios kayaks. Esté o no el guía dentro de la balsa depende de varias cosas, como por el ejemplo la compañía a la que se contrata los servicios. Algunos viajes guiados pueden durar varias horas, aunque algunos servicios ofrecen paquetes de un día entero, y de varias actividades, por lo que solemos tener varias opciones a la hora de practicar rafting. Normalmente, al empezar el viaje se presenta el guía. Dependiendo del país, se nos hará firmar un formulario y se nos dará una pequeña charla de seguridad antes de ir a la embarcación. Se nos proporcionará todo el equipo de seguridad, los cuales son necesarios y obligatorios, como son chalecos salvavidas, casco y otros dispositivos de seguridad.
Una vez que el grupo con el que vayas está en la embarcación y flotando, el guía dará algunas instrucciones de cómo es la mejor forma de remar mediante algunas técnicas, y algún tiempo para practicar antes de meterse de lleno en el río. Aunque no debemos esperar ser unos maestros del los remos en la primera vez, debemos conocer algunos movimientos básicos. Esto nos ayudará en este primer viaje y para siempre si seguimos practicando rafting. La remada hacia adelante permite dirigir la balsa más rápido o lento según la corriente del río. Es la típica remada que hacemos con un solo remo a un lado de un barco. Por supuesto, si lo hiciéramos solo en un lado, daríamos círculos sin parar, por lo que hay que hacerlo con cierta técnica en ambos lados para avanzar.
Estás a merced de la corriente del río, por lo que para evitar ir hacia los lados, debemos utilizar una palanca que empuja la parte de atrás de la barca o balsa hacia abajo en línea con la parte delantera del barco, manteniéndonos en una camino relativamente recto. Si queremos realizar un giro, nuestra remada nos permite hacerlo sin desacelerar. ¿Qué ocurre si vamos hacia atrás? La remada opuesta nos permitirá ir más despacio y pondrá la embarcación en la dirección correcta de nuevo.
Mientras que no tiene una dificultad grande, y hay incluso servicios de rafting donde no hay guía, cuanto más sepamos de remar, más seguros estaremos en el río. Mientras que la mayoría de las heridas y accidentes ocurren en la práctica no guiada de este deporte en lugar de los viajes guiados, es importante tener en mente que el rafting, aunque divertido, es una aventura que conlleva un riesgo. Para participar en este deporte, no hace falta que seas un atleta o un nadador experto, pero tener unas buenas condiciones físicas hará que la experiencia sea mucho mejor y más segura.
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